Cómo hacer galletas fáciles
Siempre es agradable sorprender a las visitas con algo hecho por ti mismo. Especialmente si se trata de consentir y brindar un poco de dulzura. En este artículo encontrarás una fácil y divertida forma para agasajar a tus invitados en la mesa. Prepárales unas deliciosas galletas y consiente a los que más quieres. ¿Qué esperas? ¡Manos a la masa! ¡Manos a la obra!
Para 15 galletas
- Mantequilla: 125 g (4oz)
- Azúcar: 50 g (1.7oz)
- Harina: 170 g (6oz)
- Huevos: 2
- Levadura: 1 pizca
Preparación
Coloca los ingredientes en un tazón. Vierte la harina, el azúcar, los huevos, la levadura y la mantequilla.
Mezcla bien los ingrediente. Con las manos limpias mezcla todo hasta obtener una masa homogénea y consistente.
- Al principio no parece que tenga que cuajar debido a la gran cantidad de harina, pero tras trabajar la masa durante un rato va adquiriendo forma y consistencia.
Estira la masa con un palo de amasar. Una vez que la masa está lista, es decir, tiene la consistencia adecuada, corta en secciones iguales y dales la forma deseada procurando que cada galleta tenga un grosor aproximado de medio centímetro.
- Tiene la consistencia adecuada cuando no se pega en tus manos ni en la fuente.
Coloca cada galleta en una bandeja. Toma una bandeja previamente enharinada y coloca cuidadosamente las galletas, procurando no romperlas.
Coloca la bandeja en el horno. En el horno precalentado coloca la bandeja y hornea durante 15 minutos a una temperatura de 180 ºC.
Retira las galletas del horno. En el momento que empiecen a quedar tostadas sácalas rápidamente y con cuidado de no quemarte.
Déjalas enfriar por unos minutos. Una vez enfriadas se pueden sacar de la bandeja y ya están listas para comer.


- Al principio no parece que tenga que cuajar debido a la gran cantidad de harina, pero tras trabajar la masa durante un rato va adquiriendo forma y consistencia.

Estira la masa con un palo de amasar. Una vez que la masa está lista, es decir, tiene la consistencia adecuada, corta en secciones iguales y dales la forma deseada procurando que cada galleta tenga un grosor aproximado de medio centímetro.
- Tiene la consistencia adecuada cuando no se pega en tus manos ni en la fuente.
Coloca cada galleta en una bandeja. Toma una bandeja previamente enharinada y coloca cuidadosamente las galletas, procurando no romperlas.

Coloca la bandeja en el horno. En el horno precalentado coloca la bandeja y hornea durante 15 minutos a una temperatura de 180 ºC.
Retira las galletas del horno. En el momento que empiecen a quedar tostadas sácalas rápidamente y con cuidado de no quemarte.

Déjalas enfriar por unos minutos. Una vez enfriadas se pueden sacar de la bandeja y ya están listas para comer.

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